De la Metodología del objetuario
La carta como
instrumento investigativo en el objetuario:
Se entiende el concepto de objetuario como: una técnica que opera
sobre los objetos, evocando las relaciones objetuales que lo constituyen. De
esta manera, se suspende su estatus de ente concreto y cerrado (cajanegrizado),
permitiendo desplegar el agenciamiento en la trama donde este está siendo, y a
su vez, las mediaciones de la que es parte y que lo conforma. Con respecto al
concepto de cajanegrizacion y que se pretende desplegar, B. Latour (2008)
explica:
“Para todo proposito practico un intermediario puede considerarse no
solo una caja negra sino también una caja negra que funciona como una unidad,
aunque internamente esté compuesta de muchas partes. Los mediadores, en cambio,
no pueden considerarse solo uno; pueden funcionar como uno, nada, varios o
infinito.” (p.63)
En el marco de dicha técnica (Objetuario), se decidió utilizar la carta como uno de los instrumentos que catalizará su desarrollo. La carta, del latín “Charta”, ha sido un instrumento comunicativo de larga data, capaz de inscribir en sus páginas un mensaje. No obstante, en esta textualidad, traduce expresiones que despliegan territorialidades tal como lo describen G. Deleuze y F. Guattari (1980), esto es, una serie de influjos subjetivantes, que delimitan y agencian, espacialidades, temporalidades e intensidades. Así, en el desarrollo de las obras, estos autores enmarcan esta noción en el concepto de territorio existencial. En este sentido, la carta habilita una escritura que se despliega desde lógicas que tienen más que ver con lo poético, y los diversos recursos literarios que decodifican y transforman, desde la posición del escritor las diversas percepciones, sensaciones, emociones, etc. que configuran la relaciones.
Para la redacción de las cartas utilizadas en este trabajo, fueron
consignadas en dos grupos: uno preliminar (pre taller), y otro para el taller
(Ver Anexo). Estas consigas, pretendían el despliegue de los modos de
relacionamiento que se configuran. La diferencia operativa instrumentada entre
ambas consignas es que en la consigna previa al taller, incluìa la posibilidad
de elegir un objeto pasible de ser abandonado sin estarlo. Mientras que dicha
posibilidad fue eliminada de la consigna del taller, limitando las opciones a
objetos ya abandonados. En el caso de la instancia pre taller, la consigna fue:
1) Elija un objeto que
abandonarías o hayas abandonado. Traer una foto impresa o digital de dicho
objeto. De no tener una foto del objeto, traer una imagen/dibujo en modo de
representación de dicho objeto.
2) Traer una carta al objeto
que abandonaste explicando por qué lo abandonaste.
3) Especula otra forma de relación
con dicho objeto si no lo hubieras abandonado.
Para la modalidad
operativa del Taller:
Fecha, Hora, Lugar
Acordamos realizar el taller en el espacio de la
facultad de psicología (UDELAR) y debido a la disponibilidad de salones y
disponibilidad horaria de participantes e investigadores, se decidió realizarse
el día Miércoles 16 de Octubre del 2019 en el salón N°5 entre las 18:00 y 21:00hs.
Participantes
La población con la que se trabajó, no precisó de
alguna característica concreta, se contactó con diversas personas, con los
únicos requisitos de que pudieran asistir al lugar establecido en la fecha y
hora marcadas, y que cumplieran con las consignas previas dadas por los
investigadores sin embargo no se logró una heterogeneidad que incidieron en el
desarrollo de la problematización de la temática, como pudo ser la franja
etaria, entre otras.
Tiempos de
trabajo:
Tareas para el taller:
A los participantes se les propuso la realización
de tareas previas al encuentro presencial que facilitaran la dinámica del
grupo. Para esto se les asignó que realizarán las siguientes consignas:
1) Elija un objeto que hayas abandonado. Traer
una foto impresa o digital de dicho objeto. De no tener una foto del objeto,
traer una imagen/dibujo en modo de representación de dicho objeto.
2) Escribe una carta al objeto que abandonaste
explicando por qué lo abandonaste.
Conclusión:
El Objetuario en tanto técnica, permite en definitiva la
descajanegrizacion de los objetos en la trama relacional que los componen,
otorgándoles existencialidad, al mismo tiempo esta técnica, permite desplegar
la potencia en los pliegues sobre las ecologías en las que estos están
insertos. Esto permite indagar sobre las relaciones entre los entes que se dan
en el abandono, haciendo un acercamiento sobre esas relaciones que se juegan y
describir su operar en tanto mediación, es decir transformando el agenciamiento
en cuestión o servir de vector (intermediario); por lo cual el objetuario tiene como mecanismo
principal la descajanegrización, si bien, como lo hemos presentado a lo largo
de este trabajo, emplea la teoría del
actor red, con el objetivo primario de evidenciar la ontología relacional
que andamia los entes dotándolos del ejercicio de la existencia.
A su vez:
“Existir es diferir, la diferencia, a decir
verdad, es en un sentido el lado sustancial de las cosas, lo que ellas tienen a
la vez de más propio y de más común. Es preciso partir de allí y negarse a
explicarlo, para que todo se reduzca, comprendido en esto la identidad de la
que erróneamente se parte. Porque la identidad no es más que un mínimum y en consecuencia una especie, y
una especie infinitamente rara de diferencia, como el reposo no se más que un
caso del movimiento, y el círculo más que una variedad singular de la elipse.”
(Tarde, 2006, p.73).
De
tal modo que, en su alteridad, su diferencia, que en definitiva dota a estas
estabilizaciones de capacidad política, como parafrasea Correa a Rancière “la
política aparece como un acontecimiento que altera el orden de lo sensible, es
decir, el orden de lo sensiblemente distribuido y por tanto materialmente
interconectado” (Correa, 2017, en Infrapolíticas
o la infraestructuración de los eventos políticos)
El Abandono al igual que los Objetos, opera como caja negra, en la
medida que sobre este surgen líneas, conectadas unas con otras y sobre sí
mismas, y con el objetuario se pueden
“abrir” dichas cajas negras, desplegando la conformación de estas “capas”, como
si fuese una matrioshka (muñecas rusa),
donde en cada muñeca hay otra más que la continua, en el ciclo de intentar
“abrir” o des-plegar las lógicas que operan en él, permitiendo que se den
líneas de fuga lo que advierte una potencialidad de innovar en la trama
relacional.